Esta semana esta siendo algo difícil. Llega la Navidad, y con ello llegan los exámenes finales, nuestra última oportunidad de arreglar lo que en un momento pudimos hacer mal. Ojalá la vida tuviera un "examen final" para intentar enmendar todo aquello que hicimos mal. Algunas veces la rabia y el dolor se apoderan de nosotros, nos dominan y nos llevan a hacer cosas que nuestro corazón no quiere. Cosas que, puede que nos sintamos aliviados al decirlas o hacerlas, pero que a lo largo del tiempo harán que nos sintamos arrepentidos de ello. La mayoría de las veces tomamos decisiones influenciados por otras personas (amigos, compañeros de clase...), en mi opinión esto no debería de ser así, debemos tomar nuestras propias decisiones, pensando en nuestro futuro, estando seguros de lo que hacemos para evitar arrepentirnos de ello más adelante, pensar en nosotros y nuestro beneficio. No todas tus decisiones serán aceptadas por los demás pero si son buenas acciones y por nuestro bien no tenemos nada de que arrepentirnos, todo el mundo toma sus decisiones para su beneficio ¿por qué íbamos nosotros a ser menos?.
Puede que penséis que yo solo pienso en mi misma, no es así, también me preocupo por los demás, pero no tienes que cambiar tus decisiones solo por el hecho de que beneficien más a los demás que a ti.